2 sept. 2011

Tarea 2: Extraer a la vida todo el meollo

Y ya no sabes cuanto tiempo estuve soñando con este momento en el pasado, un momento que añoré y pedí al destino pero que este no me concedió. Y es ahora cuando me lo da, curiosa paradoja del tiempo en la que me veo envuelto, cuando no quiero algo me lo das y cuando lo anhelo con todo mi ser nada lo acerca a mi.

Y es que en su momento habría pactado con el mismo diablo para que te hubieses reunido conmigo otra vez pero ya llegas tarde, demasiado tarde, nadie espera una vida y menos si en esa vida se encuentra con gente mejor.

Pero tenerte un tiempo no es nada malo, simple diversión, no más ¿Para qué? Esas cosas solo traen malos momentos después, como los que se viven en la oscuridad de tu habitación junto tu almohada, tal vez unos cascos de música y una canción que te evoque a ella. Esos momentos en los que te desahogas y lloras como un niño, porque los hombres también lloran y los que se avergüenzan de ello no merecen tu confianza.

Que se atreva alguien a negarlo, todos lloramos y el que me diga que nunca lo ha hecho que le pregunte a su madre si cuando nació estaba riendo a carcajadas. Nacemos llorando, como si nos esperase una tortura larga, pero realmente debemos de pensar que la vida va a ser un camino de risas y emociones preciosas y que debemos extraer de ella todo el meollo.

Es así como deberíamos nacer, riendo y no llorando, porque el llanto no trae nada bueno, solo dolor, al menos a lo largo de nuestra vida. Porque nacemos y nada hay más bonito que ello, por eso deberíamos nacer riendo. Porque cuando nacemos deberíamos pensar en todas las cosas que nos aguardan, lo bello de esas primeras palabras, nuestros primeros pasos, el primer amor y la primera vez que te rompieron el corazón, que aunque en el momento te dolió ahora la recuerdas como algo dulce puesto que eras más inexperto en la vida que ahora.

Y es que inexpertos somos todos, ni los mas viejos pueden considerarse expertos en ella puesto que por muchas experiencias que hayan vivido nada va a hacer que prosigan su andadura, todos acabamos muriendo, por mucha experiencia que tengamos.

Ahora preguntadme ¿Por qué has escrito todo esto? Pues para seros sinceros, no tengo ni idea. Simplemente he dado rienda suelta a mis pensamientos, que me hacía falta. Porque son las 3 de la mañana y no tengo nada mejor que hacer y porque tengo un blog magnífico en el que puedo escribir todo lo que yo quiera. Y al que no le guste no tiene por qué quedarse, pero el que se quede que disfrute de mi pequeño Edén particular, que lo comparto con él.

Carpe Diem.

1 comentario:

eluveitie dijo...

¡Oh Capitán! ¡Mi Capitán!

La semana pasada leí el libro y hoy he visto la peli.