17 oct. 2010

Metaforas y paradojas de la vida

Sentirse pequeño, creer el mundo gigante. Sentir que todo te asfixia, que tu corbata te ahoga. Sentir que todo lo ves desde abajo y que tu soportas el peso. Sentir que no puedes mas y que tus brazos te ceden... y ese mundo te aplasta.

Muchas veces la vida es así, sientes que has encogido, que las cosas son demasiado grandes, tanto que antes no lo pensabas, pero con un simple gesto pueden destrozarte por completo. Estas cosas son las que pasan cuando te crees en la cima, lo que pasa es que luego caes y lo ves todo demasiado grande, te ves insignificante, delante de algo que, cuando te has dado cuenta, es mas grande que tu mismo... incluso mas de lo que en ningun momento habrías pensado.

Como si de una corbata se tratase, muchas veces la vida nos la tomamos a broma, pasamos de ella y la vemos sencilla, algo que no necesita atencion, nos la subimos a la cabeza. Es en estos momentos cuando al darnos cuenta de que esto no es así, acostumbrados a llevar la corbata floja, nos la apretamos y sentimos como nos ahoga, como ese trozo de seda se convierte en una soga.

A veces, tu bendición es tu propia desgracia, tu propia adicción. Ninguna vida es perfecta, solo unas son mejores que otras pero las cosas aprietan, incluso ahogan.

Y cuando quieras darte cuenta, estarás atado con sus grilletes, dirigiendote a la soga, dirigiendote al fin.

Estais todos avisados.

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